DOCKER - GLPI

 

🗂️🐳 Inventario y mesa de ayuda con GLPI: servidor en Docker y agentes en Ubuntu y Windows

En esta práctica se levanta GLPI, la plataforma libre de gestión de activos informáticos y mesa de ayuda, desplegada con Docker Compose junto a MariaDB y un proxy inverso con HTTPS propio, y se completa instalando el agente oficial de inventario en dos equipos reales para que se cataloguen solos.

El escenario parte de una carencia muy habitual en cualquier organización que ha crecido sin un departamento de IT estructurado: nadie sabe con exactitud cuántos equipos hay, qué tiene instalado cada uno, quién lo usa, ni qué incidencias ha dado. La información existe, pero repartida entre una hoja de cálculo desactualizada, la memoria de dos o tres personas, y una bandeja de correo donde se mezclan las peticiones de soporte con todo lo demás. GLPI resuelve las dos caras del problema a la vez: mantiene el inventario actualizado de forma automática, y gestiona los tickets de soporte vinculados a esos mismos activos.

🧰 Tecnologías empleadas

Docker y Docker Compose Motor de contenedores que aloja las tres piezas del despliegue (base de datos, aplicación y proxy inverso) como servicios independientes, con las credenciales gestionadas en un archivo .env separado del propio despliegue.

GLPI Plataforma de gestión de activos y mesa de ayuda. Centraliza el inventario de equipos, software y licencias, y sobre esa misma base gestiona los tickets de soporte. Se despliega desde la imagen Docker oficial del propio proyecto, que se reconstruye periódicamente para incorporar parches de seguridad del sistema base.

MariaDB Motor de base de datos donde GLPI persiste el inventario, los tickets, los usuarios y toda la configuración de la instalación.

GLPI-Agent Agente oficial de inventario, sucesor del antiguo agente FusionInventory. Se instala de forma nativa en cada equipo a catalogar y envía periódicamente su inventario de hardware y software al servidor.

Nginx como proxy inverso Pieza que sirve el certificado HTTPS por delante de GLPI, y que actúa como único punto de entrada tanto para el navegador como para los agentes.

Certificado autofirmado Certificado HTTPS generado localmente con OpenSSL para la dirección del servidor, sin depender de una autoridad de certificación pública ni de un dominio.

🎯 Objetivos de la práctica

El objetivo principal es demostrar que el inventario de un parque informático puede dejar de mantenerse a mano para pasar a actualizarse solo, con cada equipo reportando su propia configuración de forma periódica, y que esa misma plataforma sirva además como mesa de ayuda vinculada a los activos ya catalogados.

De forma más concreta, se busca desplegar GLPI con su base de datos y HTTPS propio, asegurar la instalación antes de darla por buena, activar el inventario nativo del servidor, y desplegar el agente en dos endpoints de sistemas operativos distintos resolviendo correctamente la validación del certificado, sin renunciar a la seguridad de la comunicación.

🧩 Desarrollo de la práctica

Levantar la base de datos y GLPI con Docker Se define el despliegue en Docker Compose usando la imagen oficial del proyecto, con las credenciales aisladas en un archivo independiente, aprovechando que la propia imagen instala la base de datos automáticamente en el primer arranque.

Configurar el proxy inverso con HTTPS propio Se despliega un proxy que sirve un certificado autofirmado válido para la dirección del servidor, y que se convierte en el único punto de entrada tanto para la interfaz web como para los inventarios que envían los agentes.

Asegurar la instalación GLPI se instala con varias cuentas de demostración cuyas credenciales son de dominio público. Se cambian y se desactivan las que no se van a usar antes de continuar, siguiendo el propio aviso de seguridad que muestra la plataforma.

Resolver el soporte de zonas horarias Se carga y se autoriza el acceso a la información de zonas horarias de la base de datos, un requisito de GLPI que no viene activado de fábrica y que bloquea la configuración horaria de la instalación mientras no se resuelve.

Activar el inventario nativo Se habilita en el servidor la recepción de inventarios, desactivada por defecto desde la versión 10, y se revisan las opciones de importación de equipos y componentes.

Agente en Ubuntu Server y en Windows 11 Se instala el agente oficial en ambos endpoints y se configura para que reporte al servidor. Al usar un certificado autofirmado, se resuelve la validación configurando la huella del certificado en cada agente, en lugar de desactivar la comprobación.

Verificación de extremo a extremo Se comprueba en la interfaz web que ambos equipos aparecen catalogados con su hardware y su listado completo de software, y que el historial refleja los cambios entre inventarios sucesivos.

🔍 ¿Por qué es importante esta práctica?

Un inventario que se mantiene a mano está desactualizado desde el día siguiente a haberlo hecho. Y sin un inventario fiable, cualquier decisión posterior se toma a ciegas: no se sabe qué equipos hay que renovar, cuántas licencias se están usando realmente, ni qué máquinas quedarían expuestas ante una vulnerabilidad concreta. El inventario automático convierte ese trabajo manual y siempre incompleto en un dato que se actualiza solo.

Además, esta práctica muestra cómo resolver bien un problema muy frecuente en despliegues internos: qué hacer cuando un agente tiene que confiar en un servidor con certificado autofirmado. La salida fácil es desactivar la validación del certificado, y es exactamente lo que no debe hacerse, porque deja al agente enviando información a cualquiera capaz de suplantar la dirección del servidor. Configurar la huella del certificado conserva la autenticación sin necesidad de una autoridad pública, y es la solución que recomienda el propio proyecto.

✅ Resultados esperados

Al finalizar la práctica, GLPI queda desplegado en contenedores y accesible por HTTPS, con la instalación asegurada y el inventario nativo activo, recibiendo de forma automática y periódica el inventario completo de hardware y software de dos equipos con sistemas operativos distintos, que además validan la identidad del servidor mediante la huella de su certificado.

🏢 Propuesta empresarial

Clockwork Computer necesita saber con exactitud qué equipos componen su parque informático, qué tiene instalado cada uno y qué incidencias acumulan, sin depender de un inventario manual que queda obsoleto en cuanto se termina de redactar.

El departamento de IT ha decidido desplegar GLPI de forma autoalojada con Docker, combinando el inventario automático de activos con la gestión de tickets de soporte en una única plataforma bajo su propio control.

📌 Escenario propuesto

Clockwork Computer dispone de un servidor con Docker donde desplegar la plataforma, y de equipos con distintos sistemas operativos que deben quedar catalogados de forma automática. El objetivo es que el servicio sea accesible por HTTPS desde la red interna, que los equipos se inventaríen solos sin necesidad de abrir puertos de entrada en ellos, y que el modelo pueda escalarse después al resto del parque sin rediseñar nada.

🎯 Requisitos técnicos solicitados por la empresa

La empresa solicita implementar las siguientes tareas:

Levantar GLPI y su base de datos en Docker, con las credenciales gestionadas de forma segura y separadas del propio despliegue. Configurar un proxy inverso con HTTPS, aunque sea con certificado autofirmado, como único punto de entrada al servicio. Asegurar la instalación cambiando las credenciales por defecto y desactivando las cuentas de demostración no necesarias. Activar el inventario nativo del servidor y revisar las opciones de importación. Instalar el agente oficial de inventario en un servidor Ubuntu y en un equipo Windows 11. Configurar los agentes para que validen la identidad del servidor mediante la huella de su certificado, sin desactivar la comprobación. Verificar que ambos equipos se catalogan automáticamente con su hardware y su software instalado.

🔐 Justificación técnica y de seguridad

Clockwork Computer necesita que el inventario de su parque sea un dato fiable y actualizado, no una fotografía obsoleta, y que la información que los equipos envían viaje cifrada y hacia un servidor cuya identidad puedan verificar. Configurar la huella del certificado en cada agente permite mantener esa verificación sin depender de una autoridad de certificación pública, evitando la práctica habitual y desaconsejada de desactivar la validación del certificado por completo.

Cambiar las credenciales por defecto antes de dar la instalación por buena responde a un riesgo concreto y documentado: las cuentas de demostración de GLPI y sus contraseñas son públicas, y una de ellas tiene privilegios de super-administrador sobre toda la plataforma.

🧪 Validación esperada

Al finalizar la práctica, Clockwork Computer deberá comprobar que los dos equipos aparecen en el inventario con su hardware y su listado de software actualizado, que ninguna cuenta conserva su contraseña original, y que los agentes reportan correctamente validando el certificado del servidor en lugar de omitir esa comprobación.

✅ Resultado empresarial esperado

Como resultado final, Clockwork Computer dispondrá de un inventario del parque informático que se mantiene actualizado solo, integrado con la mesa de ayuda que gestiona las incidencias sobre esos mismos activos, y todo ello bajo su propio control. El despliegue queda preparado para escalar al resto de equipos sin cambios en el modelo, y para ampliarse en el futuro con descubrimiento de red, reglas automáticas de clasificación o la apertura automática de tickets desde la plataforma de monitorización.

🔗 Enlaces de interés

DOCUMENTACIÓN

⚙️ Estructura de red


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